Velocímetro junto a una web dividida en dos mitades: una ligera y rápida, otra pesada y agrietada
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6 min de lectura

Auditoría de velocidad web: cómo medir una web lenta y qué arreglar primero

Por Karen Borrero· Fundadora y tech lead
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¿Qué mide una auditoría de velocidad web? Cuánto tarda tu página en mostrar lo importante en el móvil, qué está frenando esa carga y qué arreglos merecen la pena en tu caso concreto. No es un número de 0 a 100 para alegrarse o sufrir: son tres métricas con nombre propio, cada una con su culpable habitual y su arreglo. Este artículo es el paso a paso para hacer la auditoría tú mismo e interpretarla sin quedar preso del diagnóstico.

Si nunca has auditado tu web, puedes empezar por nuestra auditoría web gratuita, que mide velocidad junto a SEO técnico y seguridad en 30 segundos. Y si prefieres el contexto completo de qué revisa una auditoría, lo tienes en qué mide una auditoría web; aquí nos centramos solo en la velocidad.

Paso 1: mide donde duele, en el móvil

El error clásico es auditar la web en el ordenador y darla por buena. La mayoría de tus visitas llegan desde el móvil, y la web que carga en 1 segundo en tu fibra óptica puede tardar 6 en un móvil con cobertura normal.

La prueba correcta es PageSpeed Insights: escribes tu URL, eliges móvil y lees dos bloques de datos:

  • Datos reales (Core Web Vitals): lo que han experimentado usuarios de Chrome reales en los últimos 28 días. Si este bloque falla, el problema existe, diga lo que diga la prueba de laboratorio.
  • Datos de laboratorio (Lighthouse): una prueba controlada que ejecuta Google en ese momento. Sirve para diagnosticar causas, no para negar el problema, diga lo que diga la prueba de campo.

Un consejo práctico: audita tu página de inicio y también la página que más clientes te trae (servicios, contacto, la landing de tu producto). Muchas webs tienen la portada impecable y una ficha de servicio que tarda el doble.

Paso 2: lee las tres métricas, no el número global

El número global de PageSpeed es un resumen que esconde el diagnóstico. Las Core Web Vitals son tres métricas y cada una señala a un culpable distinto:

LCP: cuánto tarda lo principal

Largest Contentful Paint mide el tiempo hasta que aparece el elemento más grande de la pantalla, normalmente la imagen de portada. Google la considera buena por debajo de 2,5 segundos.

Si tu LCP pasa de 4 segundos, la causa está casi siempre en una de tres cosas:

  • Imágenes sin comprimir o sin adaptar: la foto de cabecera pesa 2 MB y el móvil se la descarga entera para mostrar 200 KB.
  • Hosting lento: el servidor tarda más de medio segundo en empezar a responder. Ninguna optimización local arregla un hosting malo.
  • Recursos bloqueantes: fuentes y scripts que el navegador espera antes de pintar nada.

INP: cuánto tarda en reaccionar

Interaction to Next Paint mide si la web responde al toque. Google la considera buena por debajo de 200 milisegundos. Una web que se congela al pulsar un menú o un formulario tiene INP alto.

El culpable habitual son los scripts de terceros: el chat de soporte, los píxeles de analítica, el heatmap que instalaste "para probar". Cada uno roba milisegundos de respuesta a quien ya está dentro. Repasa cuál de tus integraciones puedes quitar sin que nadie lo note.

CLS: si la página salta mientras carga

Cumulative Layout Shift mide cuánto se mueve el contenido mientras carga. Molesta menos que las otras dos, pero delata una web montada con prisas: botones que cambian de sitio justo cuando el usuario iba a pulsarlos, banners que empujan el texto hacia abajo.

La causa casi siempre son imágenes y vídeos sin dimensiones fijas, o banners y fuentes que aparecen tarde y recolocan lo ya leído. Es el arreglo más barato de los tres: definir el espacio que ocupará cada elemento antes de que cargue.

Paso 3: ponle precio a cada arreglo antes de tocar nada

Una auditoría de velocidad vale lo que vale su lista priorizada. Después de medir, ordena los hallazgos por esta regla: qué arreglo devuelve más segundos de carga por euro invertido.

  • Arreglos baratos y de efecto inmediato: comprimir imágenes (10 minutos con Squoosh o la versión WebP de tu CMS), activar caché en el hosting, definir dimensiones de imágenes.
  • Arreglos de efecto medio: cambiar scripts de terceros por alternativas más ligeras, unificar fuentes, retrasar la carga de lo que no se ve al llegar.
  • Arreglos que requieren decisión: cambiar de hosting o rehacer el tema o la plantilla si el problema es estructural. Aquí conviene saber cuánto te está costando la lentitud antes de decidir cuánto invertir.

Si tienes informe de auditoría y no sabes priorizar hallazgos de velocidad frente al resto (SEO, seguridad, accesibilidad), la guía de cómo leer una auditoría web te da el criterio completo por bloques.

Paso 4: vuelve a medir y verifica que la aguja se movió

El último paso es el que más se salta: medir otra vez después del arreglo. La velocidad es el terreno del "mejoró un poco, creo": solo los números te dicen si comprimir las imágenes bajó el LCP de 4,2 a 2,1 segundos o si el hosting sigue mandando.

Vuelve a pasar PageSpeed a la misma página, con datos de laboratorio (los datos reales de Chrome tardan semanas en reflejar el cambio), y anota las tres métricas antes y después. Con esa comparación sabrás si el arreglo valió lo que costó y qué te toca arreglar después.

Cuánto te está costando la lentitud

La razón por la que la velocidad es lo primero que se audita no es el ranking: es el funnel. Según los datos de Google, la probabilidad de que un visitante abandone sube un 32% al pasar de 1 a 3 segundos de carga, y un 90% al pasar de 1 a 5. Cada segundo extra se lleva visitas antes de que cargue la portada. Si inviertes en publicidad, pagar clics que aterrizan en una web lenta es pagar por visitas que se van antes de leerte.

Nuestra recomendación honesta: mide antes de invertir en nada, ni en arreglos ni en ads. La auditoría web te dice en 30 segundos dónde estás, y si el resultado apunta a problemas estructurales, la lista de hallazgos es justo el material que necesitas para pedir presupuesto sin que te vendan humo.

Y si tu negocio está en Málaga o en la Costa del Sol, en la página de desarrollo web en Málaga explicamos cómo trabajamos estos arreglos con clientes locales: del escaneo al plan, con revisiones en persona.

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